miércoles, 27 de abril de 2011

Protesto de Hoy... TAXI...



Luego de un tiempo ausente… voy a tratar de postear un mensaje con asiduidad que se nombrara “EL PROTESTO DE HOY”

El protesto de hoy tiene que ver con la nueva, o mejor dicho vieja pero en desuso normativa de no permitir viajar en el asiento delantero de los Taxis en horario nocturno.

Es preocupante lo poco que razona la gente que nos gobierna, siempre perjudicando al usuario, el ciudadano honrado que paga sus impuestos y en este caso el que es usuario del Taxi. No es que no este de acuerdo en “proteger” al trabajador del taxímetro, pero lo curioso es que la mayoría de los que consulto su opinión (un 99%) lo consideran inútil como medida para mejorar su “seguridad”.

Si la Intendencia Municipal quería hacer cumplir esta normativa que esta del año 2000 (o sea hace 11 años) debió primero cambiar la flota de Taxis, por unidades uniformes y cómodas para el usuario, algún pasajero con problemas de columna, obesidad, de físico grande, etc. no puede viajar en el asiento trasero de los Taxis pequeños, como ejemplo los Fiat Uno.
Pero esto no es lo más grave la mayoría de los Taxis (exceptuando las unidades nuevas) no tienen los cinturones de seguridad traseros en condiciones y es sabido por todos que son varios los accidentes con fractura nasal, perdida de piezas dentales y lesiones en el rostro provocadas por los golpes contra la mampara.

"se prohíbe a los conductores de taxis llevar pasajeros en el asiento delantero, en tanto exista lugar disponible en el asiento trasero, desde la puesta y hasta la salida del sol"


Protestemos por esto!!!

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El caballero y el guerrillero...




Julio María Sanguinetti



Para LA NACION


Viernes 6 de noviembre de 2009
Publicado en edición impresa

Estos días el Uruguay ha estado de moda en la prensa. En general, para bien, al reconocerse la pacífica controversia electoral que se definirá en una segunda vuelta el último domingo de este mes. Desgraciadamente, como la confrontación tiene sus ribetes peculiares, se presta para todo. De un lado, está un ex presidente, de familia patricia con dos siglos de vida política, mediano propietario rural, hombre cultivado en letras y con experiencia en política; del otro, un ex guerrillero del Movimiento Tupamaro, "con pinta de verdulero", como ha dicho él, mal vestido y peor hablado, que ha conquistado en los últimos años una arrolladora popularidad sobre la base de un lenguaje vulgar, en el que mezcla chascarrillos y sentencias criollas con palabrotas que pretenden ser el paradigma de la franqueza.



Lo curioso es que ambos tienen el mismo origen político. Son herreristas, o sea, adherentes al viejo Partido Nacional, el partido de Oribe y Rosas en el siglo XIX, que en el XX se dividió entre la continuidad turbulenta y populachera del viejo origen -representada por Luis Alberto de Herrera, el abuelo de Luis Alberto Lacalle- y el principismo liberal de la gente de los diarios El País y El Plata . Aquéllos, los herreristas, nunca ocultaron su simpatía franquista y peronista, así como cultivaron un antiyanquismo nacionalista; los otros, los "independientes", vivieron la democracia liberal con otra intensidad y Wilson Ferreira fue su último gran representante.


La común matriz aparece hoy muy lejos. La trayectoria de José Mujica fue la de esos muchachos blancos, cultores de las rebeliones caudillistas contra el Estado, que un día, desencantados de la democracia y embalados con Fidel y su enfrentamiento a los Estados Unidos, tomaron las armas para instalar a sangre y fuego la revolución cubana en el pacífico Uruguay de entonces. Estuvo preso, se fugó dos veces, fue herido de bala, también hirió y asaltó. El golpe de Estado de 1973 lo encontró en la cárcel y allí pasó once años, hasta la amnistía de marzo de 1985, cuando tuve la responsabilidad de llegar a la presidencia y conducir la transición. Con esto queda claro que Mujica no fue preso de la dictadura, sino de los jueces de la democracia, y que nunca tiró un tiro contra el golpe de Estado, hecho incuestionable pero que viene a cuento estos días, en que se narran novelas de Alejandro Dumas al respecto.


La peripecia de Lacalle es la opuesta. Tiene 69 años, cinco menos que Mujica. Abogado, liberal, opositor claro y rotundo a la dictadura de 1973, fue creciendo en la medida en que fue aventando los viejos fantasmas que todavía rodeaban la figura de su abuelo, un historiador brillante, un caudillo desconcertante, con aquellas caídas dudosamente democráticas a que hacemos alusión. Lacalle creció en la oposición, fue minoría frente a Wilson, pero, a fuerza de tenacidad y trabajo, llegó a la presidencia. Me sucedió en ese cargo en 1990, cuando derrotó a Jorge Batlle con un estilo vigoroso, juvenil y elocuente.


Su gobierno fue dinámico. Supo de éxitos y derrotas, como el referéndum sobre las empresas públicas en que el pueblo uruguayo votó en contra de las privatizaciones y lo dejó muy mal parado. Pero hizo una gran ley de puertos, reformó lo que pudo el Estado y, sobre todo, presidió una etapa de razonable prosperidad popular. Salido de la presidencia, parecía agotada su estrella. Cuestionamientos de diversa naturaleza sobre su gobierno lo llevaron a ser minoría en su partido hasta que, hace dos años, sacudió su blanca melena, salió a recorrer el país, ganó la interna en junio de modo brillante y quedó como candidato nacionalista.


En julio parecía imbatible, pero en el correr de la campaña perdió élan y terminó segundo de un Mujica provocativo y desconcertante, que parecía crecer al compás de sus extravagancias. Su reportaje en LA NACION (13 de septiembre) es una síntesis de su neoanarquismo ("La Justicia tiene un hedor a venganza de la puta madre que lo parió").


El famoso libro Pepe Coloquios estalló como una tormenta en el Río de la Plata, con agravios a granel. Primero lo negó, luego habló de descontextualización, pero al final dijo que era todo verdad, que realmente todas esas barrabasadas eran lo que realmente pensaba, pero que en este mundo no se puede decir la verdad, "porque quedás en calzoncillos" ( Búsqueda , 22 de octubre).


Mujica parte favorito y no deja de ser preocupante. No por su pasado, que está laudado. Por su presente, por sus ideas erráticas, porque vive en las antípodas del mundo global, porque tiene de la democracia un concepto despectivo, porque dice admirar a Lula, pero aplaude a Chávez y ha viajado todo lo que ha podido a Caracas.


A Buenos Aires cruzó a hacer amistad con el matrimonio Kirchner, pero por motivos menos ideológicos: para molestar al presidente Vázquez, que notoriamente prefería a Astori y no a él, como lo ha venido reiterando de un modo u otro hasta hoy.


En el ballottage no hay partidos: hay dos personas. A Lacalle se le podrá discutir lo que se quiera, pero es demócrata, ha gobernado, tiene experiencia, sabe de lo que se trata. No quiere una educación corporativa, como propone el Frente Amplio. Asume sin complejos la batalla contra el delito; cree en Occidente. Por cierto, hay colorados -mis correligionarios- que por muy laicos no les gusta el católico Lacalle y hay blancos wilsonistas a quienes no les gusta el herrerista Lacalle, pero la racionalidad impone optar por quien nos asegura la continuidad democrática e institucional del país. Si no es Lacalle, ¿qué? El esquema es binario.


¿Qué nos ofrece, en cambio, el senador Mujica? Un gobierno folklórico, poco apegado a normas y códigos democráticos, imprevisible, amigote de la pachanga populista bolivariana, capaz de tomar para cualquier lado menos para la racionalidad modernizadora. Razón por la cual alguna gente que ha votado al Frente Amplio y que respeta al presidente Vázquez no está nada contenta con que sea presidente; votaron las listas parlamentarias del vicepresidente Astori y ahora meditan en silencio si vuelven a darle un voto a un candidato a presidente reñido con la tradición cívica del país.


Porque ése es el tema. Se puede ser crítico del presidente Vázquez -como lo soy en muchos aspectos sustanciales- pero no se puede negar que enraíza en la tradición del país. Verlo días pasados cortar cintas de aeropuertos y puertos a los que él mismo se opuso, junto a todos los ex presidentes, habla del Uruguay de siempre. El que, claramente, no representa Mujica, ni por estilo ni por sustancia.


Aunque resulte paradójico, el candidato oficialista no es la continuidad del gobierno frentista, sino la ruptura, el retorno a un viejo conglomerado izquierdista que volvería, con él, a sus viejos prejuicios. Entre éstos, la lucha de clases.

martes, 17 de noviembre de 2009

Alguien que piensa en las elecciones pide....



Solo le pido a Dios.

Solo le pido a Dios,

Que mi pueblo no sea incoherente

El Pepe es un chanta y pisa fuerte

Que reparta la acelga entre la gente

Solo le pido a Dios,

Si Danilo es un bicho inteligente

Se de cuenta que al lado tiene un ente

Por favor que el Pepe no sea Presidente

Solo le pido a Dios,

Que la gente al fin abra su mente

Que este veintinueve se despierte

Que Mujica es un triste delincuente

Solo le pido a Dios

Que los hechos no se olviden fácilmente

Que lo vivido fue duro e hiriente

Por sus visiones ha muerto mucha gente

Solo le pido a Dios

Que el futuro no me sea indiferente

Desgraciado es el que tiene que marchar

Para vivir una cultura diferente

Solo le pido a Dios

Que el pueblo no sea indiferente

Es un monstuo grande y pisa fuerte

Y que mi país no tenga a un homicida presidente.

Conoce quienes nos van a gobernar...

"nunca se puede decir nunca"


Topolansky y la vía armada: "nunca se puede decir nunca"

LUCÍA TOPOLANSKY

MLN-T. La senadora se refirió a sus años de guerrillera


La senadora y esposa del candidato presidencial del gobierno, la tupamara Lucía Topolansky, dijo que en política "nunca se puede decir nunca", incluso en el uso de la vía armada para defender una idea.


En una entrevista con la agencia de noticia EFE consignada ayer por el portal Observa, y luego en declaraciones en radio El Espectador, Topolansky fue consultada si justifica hoy en día el uso de las armas para defender ideas políticas. "En política, nunca se puede decir nunca", respondió.


"No se pueden descontextualizar las decisiones políticas, sean buenas o malas", agregó.


Entrevistada por radio El Espectador, Topolansky ratificó el contenido de sus afirmaciones a EFE y las explicó diciendo que fue una entrevista muy extensa en la que hizo un repaso de sus años de guerrillera en el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) y la realidad actual. En ese contexto, la senadora dijo que si bien la pregunta la consideró "absurda", respondió que nunca se puede decir nunca ante esos hechos.


"Expliqué cuál era la realidad de Latinoamérica en la década de los 60, qué pasaba en todos los países donde había movimientos armados, que nos habíamos comido una cantidad de años presos por esa razón, en el acierto o en el error, y que después habían venido las dictaduras, y a partir del año 85 habíamos entrado en la militancia legal. Pero que en política, en un país nunca se podía decir esto no va a suceder nunca más", sostuvo Topolansky en El Espectador.


La legisladora justificó sus afirmaciones con un ejemplo del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quien criticó en el pasado la guerra y ahora envía tropas a Afganistán.


"Ahora va a mandar tropas nuevamente, armadas, a Afganistán. Entonces, la pregunta que se hace es concretamente absurda. ¿Usted nunca va a hacer un puente sobre el río porque ahora le cortaron el puente? Digamos, es ese tipo de pregunta que está por fuera de toda lógica y que probablemente la periodista, que era una española, no entendió la sutileza de mi respuesta", explicó la senadora.


En la entrevista con EFE realizada ayer lunes, Topolansky hizo un repaso de los tiempos de la época de la lucha armada recordando que, el haber pertenecido a los Tupamaros, les llevó a estar presos en condiciones muy duras y en donde fueron torturados.


La senadora dijo haber aprendido a valorar otras cosas, como la amistad y la familia y se describió como parte de una generación combativa y sufriente. Topolansky es la senadora más votada del Frente Amplio por el Movimiento de Participación Popular (MPP), sector que obtuvo 365 mil votos en la elección del 25 de octubre. Integra la cúpula del MLN-T. De ganar la fórmula Mujica - Astori, Topolansky es la tercera en la línea de sucesión presidencial por ser la senadora más votada del lema más votado.


El 15 de febrero, cuando asuma el Parlamento, a Topolansky le corresponderá tomarle el juramento a los senadores, como lo hizo Mujica en 2005.


Mujica justificó las armas

En una reciente entrevista con La Nación de Buenos Aires, José Mujica afirmó que la violencia en Uruguay "fue justificada" y que la Justicia "tiene hedor a venganza". "Le hago una pregunta difícil: ¿a usted le tocó matar a alguien en esos años?", le preguntó el periodista Ricardo Cárpena al candidato frenteamplista José Mujica, en una nota realizada en su chacra del Cerro. "No, a mí no. No le pegué", respondió sonriente el senador del MPP. Mujica también admitió que está arrepentido de haber tomado el camino de la lucha armada en los años de la década de 1960 y dijo que algunas acciones tupamaras fueron "disparates". Pero aclaró: "De lo que más me tengo que arrepentir de la lucha armada es de que este pueblo se comió 16 años de dictadura y no la pudimos sacar a patadas".




El País Digital

viernes, 13 de noviembre de 2009

Por respeto a la historia...


Por: Antonio Mercader. (El País de Montevideo)


Como mañana se cumplen 45 años del primer atentado tupamaro, y visto que José Mujica dice que él y los suyos se alzaron contra un posible golpe de Estado, vale recordar cómo era ese Uruguay "pregolpista" el 31 de julio de 1963. Ese día los guerrilleros robaron armas del club de Tiro Suizo, en Colonia, para iniciar la revolución contra el poder ejercido por el Consejo Nacional de Gobierno, especie de mini-Senado con un presidente rotativo que en aquel año era Daniel Fernández Crespo.

Ese gobierno colegiado a la suiza, de poca eficacia pero con fama de guiar a uno de los países más democráticos del mundo, era la cabeza de la hidra que los tupamaros querían segar y sustituir por un régimen castrista, la tiranía cubana amada por la izquierda.

Repasemos nombres de aquellos eventuales cómplices de la dictadura en ciernes denunciada por Mujica, Sendic y otros. Aparte de Fernández Crespo (político popular en Montevideo, ciudad de la que fue Intendente) había otros miembros del gobernante Partido Nacional a quienes la guerrilla declaró sus enemigos.

Entre ellos, el ministro de Hacienda, Salvador Ferrer Serra, criticado porque la inflación trepaba al 10%; Wilson Ferreira Aldunate, ministro de Ganadería y verdadero "premier" del gobierno que planeaba la reforma agraria; y el ministro de Instrucción Pública, Juan Pivel Devoto, que entonces pedía acortar las vacaciones de julio para evitar "la dispersión" del alumnado.

Tras el Tiro Suizo los tupamaros detonaron bombas en casas de consejeros como Washington Beltrán y Luis Giannattasio, por citar a dos de los blancos más representativos de un Ejecutivo tildado en los panfletos guerrilleros de "oligárquico" y "cipayo".

Así las gastaban nuestros castristas, fanáticos de la "teoría del foco" por la cual una elite de iluminados podía, a balazo limpio, generar las condiciones para la revolución.

Lo cantaba su lema de la época: "un revólver 38 tiene más poder que la Constitución de la República".

En efecto, Uruguay era una democracia constitucional asentada en el voto popular. Un país que, aun con dificultades, era un vergel en la región. Montevideo, "la ciudad sin rejas" se jactaba de ser "la capital más segura de América del Sur", según Interpol.

La esperanza de vida de los uruguayos era de nivel europeo, 73 años, y el desempleo rondaba el 8%, cifra que miembros colorados del Consejo de Gobierno tan "oligárquicos" como Óscar Gestido y Amílcar Vasconcellos reprochaban a sus adversarios blancos.

En sus escritos, los guerrilleros hacían carne en datos de ese género así como en lo que llamaban "falta de proyecto de país", desatinada acusación pues en aquel invierno del 63, un joven contador, Enrique Iglesias, montaba la legendaria CIDE (Comisión de Inversión y Desarrollo) que no sólo haría el primer retrato de la realidad nacional sino también un meditado programa de reformas.

Pero los tupamaros no querían reformas sino la revolución y en los muros de la capital clamaban que "el poder está en la boca del fusil". Por eso, en la noche de aquel 31 de julio robaron del solitario depósito de un club dos docenas de fusiles con los cuales pertrechar su guerrilla. El robo del Tiro Suizo fue el primer tiro de los tupamaros contra la democracia uruguaya. Otros muchos dispararían en los diez años siguientes hasta desencadenar el golpe de Estado que -cual profecía autocumplida- terminaron por provocar.

El discurso inaudito...


Ope Pasquet

El caso Feldman estremeció a la sociedad uruguaya. No es para menos. Murieron dos personas, que pudieron haber sido muchas más de haber estallado el arsenal de la calle Elba. Una de esas personas eligió matar y morir antes que entregarse; la otra, un agente policial, no eligió nada: fue a trabajar y lo mataron.

Todavía no se sabe para qué ni para quiénes eran las armas que guardaba Feldman. Al comienzo mismo de la indagatoria, el juez del caso y el subsecretario del Ministerio del Interior sorprendieron a la opinión pública, al descartar “a priori” toda conexión de los hechos con móviles políticos. Con el paso de las horas esa actitud inicial se modificó; hoy se dice que todas las líneas de investigación están abiertas. La posibilidad de que haya personas o grupos que se estén preparando para emplear la violencia con fines políticos en el Uruguay, no puede desecharse de antemano.

Son muchas las preguntas que nos hacemos todos, pero es muy poco lo que se sabe. En estas condiciones, no sería justo formular imputaciones contra nadie en particular, si no se cuenta con pruebas que las sustenten.

Pero es preciso orientar la investigación. Yo no empezaría por los Boy Scouts, ni por el Cottolengo Don Orione. En cambio, trataría de averiguar si existen elementos que vinculen a Feldman y su arsenal con el MLN-Tupamaros. Y ello por varias razones. En primer lugar, porque es sabido que cuando desarrollaron su acción contra las instituciones democráticas, antes de 1973, los tupamaros tenían varios sitios llamados “berretines”, donde ocultaban sus pertrechos bélicos de manera de poder disponer de ellos cuando los necesitasen. En segundo lugar, porque después del restablecimiento de la democracia, entre 1985 y 1994 (hasta donde se sabe), los tupamaros siguieron pensando en que la lucha armada era una alternativa y siguieron preparándose para ella; el libro de Adolfo Garcé, “Donde hubo fuego”, aporta abundante información a este respecto. En tercer lugar, porque las figuras principales de la organización –los senadores Mujica, Topolanski, Fernández Huidobro, Bonomi, el Sr. Marenales, etc.- no sólo no han renegado de su pasado –de un modo o de otro, todos han dicho que en similares circunstancias volverían a hacer lo mismo- sino que se siguen reuniendo para conmemorar sucesos delictivos y sangrientos como lo fue, por ejemplo, la llamada “toma de Pando”, perpetrada el 8 de Octubre de 1969.

Los elementos reseñados bastan y sobran para justificar que las sospechas de muchísimos uruguayos, a propósito del caso Feldman, recaigan sobre el MLN.

Ahora bien: sucede que el tupamaro y senador José Mujica es candidato a la presidencia de la república y tiene gran chance de resultar electo.

Para él el caso Feldman representa, si bien se miran las cosas, una oportunidad extraordinaria. En efecto: mientras el país entero está conmovido por lo sucedido, Mujica podría pronunciar un discurso histórico y absolutamente decisivo, desde el punto de vista electoral.

Sin renegar de su pasado, sin pedirle perdón a nadie, Mujica le haría un gran bien al país si anunciara que los tupamaros le han dicho, definitivamente y para siempre, adiós a las armas; que para ellos ya no existe el “horizonte insurreccional”, sino sólo el horizonte constitucional; que si gana y es presidente gobernará dentro del marco de la Constitución, y que si pierde y tiene que volver al llano, hará oposición también dentro del marco de la Constitución. Nos tranquilizaría a todos los uruguayos si exhortara a quienes hoy actúan en el borde de la legalidad –los “Fogoneros” o la “Plenaria Memoria y Justicia” por ejemplo- a deponer su actitud provocadora y sustituirla por otra, de lealtad a las instituciones democráticas. Marcaría un hito en la historia política del país, si dijera que a partir del año que viene, los tupamaros dejarán de conmemorar el 8 de Octubre de 1969 y se reunirán con los demás uruguayos el 18 de Julio, para celebrar todos juntos el día de la jura de la primera Constitución.

Ese gran discurso es un discurso inaudito, en la primera acepción del término: nadie lo ha oído, porque el candidato frenteamplista no ha querido pronunciarlo. Prefirió dedicarse a ridiculizar a Jorge Batlle y a Lacalle.

Ante esta situación, releo la declaración del CEN del Partido Colorado que recomienda el voto a la fórmula Lacalle-Larrañaga porque representa un compromiso “claro e inequívoco” de respeto a la Constitución y a las leyes, y me ratifico en la convicción que me llevó a votarla.

De lo que se trata, precisamente, es de que quien pretende ser presidente sea “claro e inequívoco” en el compromiso de lealtad incondicional a las instituciones de la república.

Hasta hoy, José Mujica no lo ha sido.

martes, 10 de noviembre de 2009

ARMAS


¿Jorge Batlle tiene razón?


¿Feldman es un subversivo?

¿Hay grupos armados en Uruguay?

¿Alguien los protege?

¿Estamos ante un posible Uruguay Chavista?

Pueden ser muchas las interrogantes, son muchas las conjeturas, pocas las certezas; lo que es una realidad es que los medios de prensa mediante la información que recibían de las autoridades dieron a entender desde un principio que este caso era “trafico ilegal de armas” o vínculos con el “narcotráfico”, dejando prácticamente descartada la opción de grupos políticos armados. Hay muchos que piensan que con el fin de la dictadura y el ingreso a la democracia se terminaron los “peligros”; la realidad muestra que el peligro esta siempre latente, ya que extremistas de izquierda o de derecha hay en todos los países, sean regimenes democráticos o dictatoriales.

Es incomprensible como en el mundo existen personas que llevan con orgullos banderas con la esvástica nazi o banderas con la oz y el martillo; siendo que son millones las victimas de ambos regimenes autoritarios; de la misma manera quienes veneran la imagen de “Hitler” o la del “Che”, dos sicópatas y asesinos despiadados.


En nombre de ideologías políticas o religiosas los seres humanos llegan a cometer cualquier tipo de atrocidades, “fanáticos”, “segados” y “necios” que pretenden imponer sus ideas por la fuerza.

En estos días se conmemora la caída del Muro de Berlín, desde ese momento el mundo supo con certeza el fracaso de los regimenes comunistas y lo nefasto que fue para los pueblos; antes de esos sucesos fueron muchos los políticos de izquierda que visitaron, Cuba, la Unión Soviética y la Alemania comunista, a pesar de ver el atraso y la decadente situación en la que vivía su población, nos mintieron mostrando una imagen falsa y pretendiendo lo mismo para nuestro pueblo.

El mundo cambio y tanto la derecha como la izquierda no son opciones viables, debemos apuntar a políticos con pensamientos amplios, de mente abierta pero de principios firmes, debemos encaminarnos hacia una política moderna.


En esta elección ya perdimos el tren, paso y lo dejamos seguir; la falta de candidatos nuevos, con ideas y proyectos nos encamino a esta elección, entre Mújica y Lacalle.


Los principios democráticos y las ideas básicas de Libertad y Propiedad me llevan a elegir a Lacalle como presidente, del otro lado un “inestable” ex guerrillero que no garantiza ninguno de estos principios.

Esperemos por el bien de todos los uruguayos se aclare cuanto antes estos sucesos recientes.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Terrorismo en Democracia...


José Mújica, Eleuterio Fernández Huidobro, Julio Marenales y Jorge Zabalza....

El 24 de agosto de 1994, grupos radicales de la izquierda uruguaya se manifestaron contra la extradición a España de tres españoles vinculados a ETA: Jesús Goitía Unzurrunzaga, Luis María Lizarralde Izaguirre y Mikel Ibáñez Oreiza, que se encontraban en el Hospital Filtro.


En el curso de los altercados murió el joven Fernando Morroni y decenas de manifestantes y policías resultaron heridos.

Según indicó Zabalza en el libro "Cero a la izquierda", del periodista Federico Leicht, los tupamaros tenían un autocar cargado de bombas y otros materiales para enfrentarse a la policía, aunque finalmente no se utilizaron.

En esa obra, Zabalza afirmaba que ETA, el grupo peruano Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), y el argentino Todos por la Patria (MTP) ayudaron a financiar a los tupamaros.

Tras su extradición y enjuiciamiento en España, Ibáñez Oreiza fue en un principio absuelto por falta de pruebas y regresó a Uruguay, pero Lizarralde y Goitía fueron condenados.

En 2008 Ibáñez fue entregado por Francia a España y finalmente la semana pasada fue condenado a 27 años de prisión por colaborar en el asesinato de Francisco Javier Zabaleta en Guipúzcoa (País Vasco) en 1988.

soitu.es

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hierve el agua...


La columna de pepe preguntón.

Una mitad de los uruguayos se pregunta, por estas horas, cómo es posible que la otra mitad no sea capaz de advertir el grave riesgo que supondría la elección de José Mujica como presidente de la República.

Veamos si un experimento, básico pero esclarecedor, puede ayudar a la comprensión. Tome una olla. Llénela de agua fría y póngala a calentar. Cuando el agua haya roto el hervor, tome una rana y tírela al agua. ¿Qué debe esperar que suceda? La rana, que es un batracio pero no es tonta, saldrá disparada del agua con un rápido salto. Sabrá que si allí se queda, allí se muere. Y su instinto de supervivencia la pondrá a salvo.

Ahora repita la experiencia, con un simple cambio. Tome una olla, llénela de agua fría y ponga la rana en el agua. Vea cómo nada. Mientras la observa, ponga el agua a calentar a fuego muy lento. Y siga observando. Verá que la pobre sigue nadando, sin darse cuenta jamás que el agua, que estaba fría, se va tornando tibia primero y algo templada después. Para cuando la rana se percate que algo anda mal ya será demasiado tarde. Morirá lentamente, casi sin darse cuenta y sin atinar a salvarse.

Así estamos. Una mitad de los uruguayos, que está fuera del agua, se resiste a ser arrastrada hacia la humeante olla de agua hirviendo. Percibe que de allí no hay salida. Que de ese sitio ya no hay retorno. Como no lo hubo en Venezuela. Como no lo hay en Bolivia. Como no lo hay en Argentina. Y se resiste a morir con los ojos abiertos, sin advertir al resto el enorme peligro que se corre. Es la gente que hoy, dolorosamente, comienza a hacer planes para emigrar. No por ellos, sino por sus hijos. Porque no quiere para ellos lo mismo que otros ya están padeciendo. La otra mitad, que entró a la olla con el agua fría, sigue nadando ignorante de lo que se avecina. Ni siquiera le importa que le cambien de hornalla. Que sea Mujica y no Vázquez quien gradúe la temperatura. Para ellos todo está bien. Y va a seguir bien. Si el agua empieza a burbujear, piensan, peor para el resto. Si alguien se hace el listo, Mujica los va a poner a raya, como hizo con los militares. Si los sindicatos son los que mandan, que se embromen los empresarios. Y si no les gusta, que cierren. Total, para eso está el Estado, que puede seguir subsidiando indefinidamente emprendimientos aunque no sean rentables. O puede pedir más ayuda al comandante Chávez. Porque así son las cosas. Y al que no le guste el agua así, que se vaya. Que la olla, después de todo es de ellos. Y el mango, creen, también.

No es el Uruguay que el mundo aprendió a admirar, pero es el Uruguay que a una mitad de los uruguayos le resulta muy cómodo. Un Uruguay donde la cultura del trabajo y el esfuerzo se han vuelto bienes en desuso. Un país donde el que trabajó para comprarse algo tiene que vivir con miedo, pero el que roba y vive de lo ajeno no siente que deba temer a nada. Donde hay familias que luchan para darle de comer a sus hijos, y viven peor que los que mandan a los gurises a pedir a los semáforos mientras papá y mamá cobran la asistencia del Estado. Un país lleno de resentidos y de resentimientos, que en lugar de imitar al que hace las cosas bien, se esfuerza para bajar al que se destaca y por igualar siempre hacia abajo.

Es el país que nos dejaron los que se llevaron el Uruguay que fue. Pero también es el país que, la otra mitad, se dejó arrebatar por no haber sabido o no haber podido defender los principios, los valores y todo lo que le hizo grande. Unos con su acción y otros con su omisión, todos son a su modo responsables de este presente y del oscuro futuro que se avecina para un gran país al que muchos se empeñaron, y todavía se empeñan, en convertir en un paisito.

El agua ya rompió el hervor. Que los que piensan lavarse las manos en este cruce de caminos que enfrenta la República no digan, después, que no se les avisó.

elpepepregunton@gmail.com


El País Digital

Mujica o la contradicción al poder.


Carlos Alberto Montaner


En pocas semanas los uruguayos elegirán un nuevo presidente. A la cabeza de los sondeos está José Pepe Mujica, un político radical procedente de la izquierda violenta, ex ministro de Ganadería, de quien Ernesto Agazzi, su sustituto en el cargo y correligionario, ha dicho lo siguiente: ``Creo que sería un mal presidente [...] Mujica es un compañero irredento, está contra la formalidad permanentemente [...] Yo creo que Mujica puede ayudar a ganar las elecciones, pero no creo que sea su especialidad, ni su formación, la de dirigir la gestión del Estado [...] Así como es absolutamente anarquista, contrario a las fórmulas preconcebidas, también construye alternativas que nadie vio''.

Ese retrato de Mujica, compartido por muchos uruguayos, aunque tal vez no por la mayoría, es muy preocupante. ¿Cómo y por qué una sociedad razonable y madura elige a una persona con esos rasgos para gobernar el país? ¿Qué les ocurre a los uruguayos? Lo grave de Mujica no es su pasado tenebroso --por el que estuvo preso varios años durante la época de la dictadura--, sino el hecho de que no tiene condiciones para dirigir una república democrática moderna basada en el imperio de la ley, la división y equilibrio de poderes, la economía de mercado y la existencia de un aparato productivo controlado por la sociedad civil.

Esa es una maquinaria muy delicada. Si funciona bien se llama Suiza. Si funciona mal se llama Venezuela. Quien gobierne un país que quiere parecerse a Suiza y no a Venezuela tiene que entender que el estado de derecho republicano fue concebido para limitar la autoridad de los políticos y proteger las libertades individuales, lo que exige un apego absoluto a la formalidad, es decir, a la letra de la ley, no sólo a su espíritu. Mientras en el ámbito de la sociedad civil las personas pueden hacer todo aquello que la ley no prohíbe, en el espacio público sólo se puede hacer lo que expresamente la ley autoriza u ordena. En las repúblicas el poder es para obedecer al pueblo, no para mandarlo.

Mujica es un revolucionario. Alguien que, a regañadientes, ha tenido que someterse a las reglas del modelo republicano porque su bando perdió la guerra fría. Simpatiza con la dictadura de Fidel Castro. Es amigo de Hugo Chávez. Nunca ha podido descolgar el póster del Che Guevara. Detesta las formalidades y los reglamentos. Le parecen camisas de fuerza burguesas. Su ideal no está en el Código Civil, que le resulta muy aburrido, sino en las tonterías que escribe su compatriota Eduardo Galeano. Eso es muy grave. Así no se puede contribuir al bienestar y el desarrollo de una sociedad. Si no se entiende que la prosperidad material y la estabilidad social dependen, fundamentalmente, de la calidad de las instituciones de derecho, todo es inútil.

Mujica tampoco sabe cómo se crea o se malgasta la riqueza. Su generación --al menos el enorme segmento radical al que pertenecía-- creció creyendo en que la pobreza y el atraso latinoamericanos eran la consecuencia de la codicia de los depredadores imperialistas y de sus cómplices y lacayos nacionales, y nunca tuvo tiempo ni sosiego para rectificar ese colosal error intelectual, afincado en las supersticiones marxistas, disparate que llevó a los más temerarios a secuestrar y matar adversarios ideológicos. ¿Qué otra cosa se podía hacer con unos crueles vampiros dedicados a succionar la sangre de ``las venas abiertas latinoamericanas''?

so coloca sobre el tapete dos incógnitas. La primera: lo menos que se puede esperar de un candidato a gobernar es que entienda y aprecie el sistema que deberá dirigir para que se dedique a protegerlo y perfeccionarlo: ¿es ése el caso de Mujica? Y la segunda: ¿por qué los electores son capaces de seleccionar a un candidato que no cree en la esencia del republicanismo ni en el mercado para dirigir una república capitalista? Nadie lo entiende.

Noviembre 01, 2009

Mujica y la ETA...


Vinculación de Mujica con la ETA preocupa a españoles.


El periodista cubano-español Carlos Alberto Montaner dijo anoche en su columna de CNN que desde España hay una importante preocupación ante un eventual gobierno del candidato frenteamplista José Mujica. "Es un tema bastante delicado y nadie que esté enterado en Uruguay pone en duda que, aunque el señor Mujica no quiera que se hable, durante mucho tiempo la ETA y los Tupamaros –de donde proviene el señor Mujica- tuvieron una relación fraternal y se prestaron servicios mutuamente".

Montaner recordó los episodios del Hospital Filtro que tuvieron lugar en 1994 y se desarrollaron cuando un grupo de manifestantes se negaban a extraditar a España a tres integrantes de la organización terrorista vasca ETA. La gravedad de la situación instó a que la policía interviniera para imponer el orden, circunstancia que terminó con una persona muerta y varios heridos.

"En el año 1994, casi 10 años después de haberse reestablecido la democracia en Uruguay, el señor José "Pepe" Mujica encabezó una manifestación en la que hubo decenas de heridos y un muerto, muchos de los heridos fueron policías. Todo para impedir que el gobierno democrático de Uruguay deportara unos asesinos de la ETA que estaban en territorio uruguayo. Cuando alguien tiene un comportamiento de esa naturaleza, por supuesto los servicios de inteligencia y el gobierno democrático están preocupados de que Mujica Presidente convierta a Uruguay en un santuario de etarra", dijo Montaner.

A su vez, el mismo periodista expresó en su columna semanal que lo grave de Mujica no es su pasado tenebroso –"por el que estuvo preso varios años durante la época de la dictadura"--, sino el hecho de que no tiene condiciones para dirigir una república democrática moderna basada en el imperio de la ley, la división y equilibrio de poderes, la economía de mercado y la existencia de un aparato productivo controlado por la sociedad civil.

El periodista Carlos Alberto Montaner nació en La Habana, Cuba, en 1943 y reside en Madrid desde 1970. Ha sido profesor universitario en diversas instituciones de América Latina y Estados Unidos. Varias decenas de diarios de América Latina, España y Estados Unidos recogen desde hace más de treinta años su columna semanal. La revista Poder lo ha calificado como uno de los columnistas más influyentes en lengua


El País Digital

lunes, 2 de noviembre de 2009

DEMOCRACIA





Citas Citables


jueves, 29 de octubre de 2009

China no vota al "Pepe"

"Pepe Mujica es un tipo pintoresco y peligroso"


China Zorrilla dijo en el programa de Micky Balbiani, en radio Mitre, de Buenos Aires, que siempre fue una votante del Frente Amplio, pero que no votará a Mujica en este oportunidad. “Es un personaje inventado”, afirmó.


"Yo no lo voto (a Mujica), aunque siempre voté al Frente Amplio", afirmó China Zorrilla en el programa Nombre de Pila, de radio Mitre de Buenos Aires, mientras era entrevistada por el periodista Micky Balbiani en su casa de Buenos Aires. Para la primera actriz uruguaya, "Mujica es un personaje inventado. Yo no lo voto. Siempre he votado al Frente Amplio (...)Yo conozco al chico éste, al nieto de Luis Alberto de Herrera y estoy dispuesto a votarlo".

Ya en setiembre, en el programa de Mirtha Legrand, Zorrilla había dicho que era del Frente Amplio pero se refirió a Mujica como un personaje de una obra de Gregorio de Laferrere. En esa oportunidad pocos observaron que se trató de una crítica al candidato presidencial de esa colectividad y sólo quedó la idea de que era votante del Frente Amplio. En realidad, Laferrere fue un político y dramaturgo argentino autor de comedias de costumbres de tono grotesco. “Mujica parece un actor haciendo un personaje, se le fue la mano (...) No cambié de idea porque conviene, cambié de idea porque pensé”, afirmó Zorrilla en esa oportunidad.

"Yo creo en los uruguayos y ellos lo votaron. No hay tantos uruguayos que se equivoquen por el placer de equivocarse", dijo Zorrilla en Mitre. "Ojalá le vaya bien a Mujica si va a ser presidente nuestro".

Espectador.com

miércoles, 28 de octubre de 2009

PEPE TAL CUAL ES...

José Mujica, la prensa y la intolerancia.




Los familiares de las víctimas asesinadas por la guerrilla que encabezó Mujica, no tienen la oportunidad de hablar en los medios de prensa.


Es raro el relacionamiento entre los medios de prensa y el candidato a presidente por el Frente Amplio, José “Pepe” Mujica. Muchas veces el ex tupamaro, agravia, destrata, responde con insultos, o simplemente les grita y acusa con vehemencia a los periodistas de accionar en su contra.

Las contradicciones de Mujica, son el principal argumento de los ataques que recibe. Un día afirma algo y al otro cambia totalmente de enfoque. ¿Espera acaso que los medios no lo cuestionen?

Pero esa prensa, con la que Mujica se enoja, resulta también benévola con el candidato frentista, en otros aspectos. Al término de la elección del 25 de octubre algunos medios salieron a entrevistar a distintas personas que se sintieron defraudadas por que la ciudadanía no acompañó con su voto, la derogación de la Ley de Caducidad, entre ellas a Macarena Gelman, la nieta del poeta y ex guerrillero argentino, Juan Gelman, al abogado López Goldaracena y a otros propulsores de la derogación de esta Ley.

Pero ningún medio para emparejar, entrevistó a algún familiar de las víctimas de la guerrilla tupamara que encabezaban Mujica y Fernández Huidobro. A ningún periodista o medio, se ocurrió pedir la opinión de la familia de José Leandro Villalba, el funcionario policial, que en épocas de democracia, cuando los tupamaros atentaban contra la Constitución, descubrió a José Mujica, prófugo de la Justicia, tomando copas en el bar “La vía”. Villalba informó a la comisaría y un comando se presentó en el lugar, deteniendo al guerrillero. Mujica fue herido en el enfrentamiento pero fue atendido y curado en el hospital Militar.

Más tarde, Mujica ordenó la muerte del policía Villalba que fue asesinado a balazos por la espalda por un comando tupamaro, el 10 de enero de 1971, dejando los subversivos unos volantes, que decían: “Así pagan los traidores”. La pregunta es: ¿Qué traidores? Si Villalba era policía, y cumplía con su deber de luchar contra quienes asesinaban, robaban y secuestraban en plena democracia.

José Mujica, ordenó desde la cárcel el asesinato del jefe de seguridad del penal de Punta Carretas, Inspector Rodolfo Leoncino, por el hecho de no transar acuerdos con los tupamaros presos en esa cárcel. El encargado de asesinarlo, como bien lo ha reconocido públicamente, fue, entre otros, el ex ministro de Trabajo de este gobierno, Eduardo Bonomi, quien disparó por la espalda del policía, el 27 de enero de 1972, mientras éste aguardaba un ómnibus en una parada cercana a su domicilio. Los demás integrantes del comando que acompañaba a Bonomi, eran: Alberto Cía del Campo, Carlos López y Armando Blanco Katras.

Nunca los medios fueron a entrevistar a los familiares de Leoncino, ellos también merecen el mismo respeto y la oportunidad de hablar como los padres o hijos de las víctimas de los militares. Y todavía, como una burla, José Mujica, anunció públicamente que de llegar al gobierno, Eduardo Bonomi, será el ministro del Interior. El confeso asesino de un policía, estará al frente de las fuerzas policiales; todo un despropósito.

Tampoco nadie fue a entrevistar a la familia de Carlos Burgueño Rodríguez, el civil asesinado el 8 de octubre de 1969, en la toma de Pando, en un hecho sanguinario, donde también estaban presentes Mujica y Fernández Huidobro.

La lista de inocentes muertos por la guerrilla es más extensa, pero a ninguno se le da la oportunidad de opinar en los medios, tal vez por que para los miembros de la prensa y los tupamaros, son ciudadanos de segunda clase. Destino incierto para un país donde el odio y la intolerancia de hombres como José Mujica, no permiten que cicatricen las heridas y el Uruguay unido mire al futuro con la esperanza de vivir en paz, dejando atrás el pasado.

(En las imágenes vemos a Eduardo Bonomi, en la foto de su prontuario policial y en otra reciente.)

http://uy.globedia.com

¿Lo votarias?



Revelan un estudio siquiátrico sobre José Mujica, candidato del Frente Amplio...

Como recientemente han aparecido estudios siquiátricos de los presidentes Chávez y Micheletti; ahora se conoce un un informe sobre el candidato a presidente de Uruguay, por el Frente Amplio, José (Pepe) Mujica .

¿MUJICA ESTÁ CAPACITADO MENTALMENTE PARA GOBERNAR?


Informe psiquiátrico sobre José Mujica

¿Mujica está en sus cabales? ¿Está apto mentalmente para gobernar? ¿Por qué nadie habla de su estado mental? Son las preguntas que se hacen muchos uruguayos...


Sus acciones erráticas parecen demostrar lo contrario y no hay que ser un técnico para darse cuenta de su estado mental deteriorado.

“A mi la Justicia me importa un carajo”, es una de sus incomprensibles frases, o recordar las declaraciones de Mujica sobre los “bosquimanos”, una tribu africana, cuya filosofía de vida quiere para los uruguayos, ya que trabajan solo dos horas por día y el resto del tiempo lo dedican a la joda y a los chismes. “Esta gente labura dos horas. Esta gente trabaja muy poco y tiene una vida espléndida. Tiene una apariencia de pobreza, pero tienen una vida notable, lo que descubrí fue que es mentira que el hombre es un animal trabajador”.

Su prepotencia, su malhumor evidente cuando algo no se ajusta a sus planes, su destrato a los trabajadores de la prensa, sus cambios de opinión, sus reacciones violentas que lo hacen pasar de una aparente calma, al enojo destemplado y al agravio, son muestras evidentes de un caso para estudiar en el ámbito de la siquiatría.

Su falta de discernimiento, lo lleva a cometer imperdonables errores notables, como cuando en una reciente visita al Brasil, le entregó como regalo al presidente Lula, una camiseta de fútbol perteneciente a Alcides Ghiggia, el autor del gol uruguayo que en la final de la Copa del Mundo de 1950 celebrado en ese país que dejó a Brasil sin el título y coronó a Uruguay como campeón mundial. Esa final estigmatizó a los brasileños, que a pesar del tiempo guardan y aun hoy, recuerdan ese acontecimiento como uno de los hechos más negros de su historia deportiva. Se supo que esté “regalo”, no cayó muy bien en el entorno del presidente Lula da Silva, más bien se le consideró una burla desubicada, luego de eso, al mejor estilo de país pobre, le pidió a Lula que le otorgara chapas de zinc y no supo dar una utilización concreta para el material solicitado.

Ante todo esto, dos destacados siquiatras uruguayos, realizaron una evaluación del candidato a la presidencia de la República por el Frente Amplio.

Por razones obvias nos reservamos el nombre de los profesionales, pero cualquiera pude consultar este tema con algún siquiatra que le responderá lo mismo.

Trastornos de personalidad

Los trastornos de personalidad, son desviaciones graves de la formación de la personalidad.
Los antisociales se caracterizan y se identifican del punto de vista síquico, por el uso de defensas yoicas patológicas.
Las defensas yoicas, son aquellas que estructura el yo para defenderse de las agresiones de lo externo.
Así estos trastornos, diferente a los neuróticos, usan la escisión, la identificación proyectiva y fundamentalmente la actuación.
La escisión corresponde a la ideación que todo es totalmente bueno o malo, no reconociendo términos medios, es así que son rígidos.

La identificación proyectiva, es aquella que se identifica con el opuesto y continúa atacándolo en una forma de auto digerirse.
Estas defensas son muy arcaicas en Mujica y radican en las etapas más tempranas de su vida.
Tenemos en el candidato a presidente por el Frente Amplio, la expresión clara de un trastorno de personalidad antisocial, donde registra en su historia conductas claramente antisociales de violencia; expresados en robos, secuestros, planes para eliminación de personas, ideación para cometerlos con una manifiesta violación de las normas civiles y penales.
Actualmente eso lo sublima en el ansia de poder, como lo han hecho otros personajes de la historia, también con trastornos de personalidad, que encontraron en el poder, su realización.

En el caso de consulta sobre José Mujica debemos considerar lo orgánico, ya que es diabético insulino dependiente, con los trastornos que esta enfermedad causa, además de una internación pasada para realizarle hemodiálisis, debido a una insuficiencia renal aguda. Todo esto tiene consecuencias orgánicas, en especial en el cerebro, ya que los elementos injuriantes son neurotóxicos.

Es importante, entonces, poder visualizar el personaje que hoy nos motiva el análisis: Es un hombre que dado su desvío de personalidad, no es confiable. Su intención personal es “meterse bajo la piel de los demás” y comparte este deseo con sus rasgos histericoides, y lo desarrolla en forma burda, procurando agradar pero entonces la empatía es mala.

Presenta un cuadro de deterioro manifiesto, que se revela en los desordenes del juicio, en la incongruencia de sus dichos, en la memoria, dado que olvida con facilidad, en medio de sus arrebatos agresivos, con una intolerancia marcada a la confrontación con el personaje.

No tolera la discrepancia y se transforma en despótico con una postura dramática y teatral cuando hace sus apariciones en público.

Omnipotente y violentista; es posible que en el poder, arrase con las normas establecidas y con el manifiesto sesgo “guebeliano”, se imponga despóticamente a las personas que no piensen como él.

Al referirse a su pasado violento, no admite sus errores, sigue definiendo sus robos como “expropiaciones” y los asesinatos como “ejecuciones”.

Trata de afirmarse con discursos grandilocuentes, edulcorados y con promesas que no sabe si podrá cumplir, porque ni puede explicar bien lo que hizo en el pasado y menos lo que hará en el futuro. (Al dejar el cargo de ministro de Ganadería, ante la pregunta sobre lo que había hecho en su gestión, respondió: “Nada” y eso está escrito en todos los medios).

Esto es sólo una pequeña parte de un extenso estudio profesional sobre el perfil siquiátrico de José Mujica.


http://uy.globedia.com



Votemos Democracia...


El 29 de noviembre elegimos entre un ex terrorista y un demócrata.


Los uruguayos tendremos que decidir en las urnas qué gobernante queremos para el país. Por un lado, el ex guerrillero tupamaro, Pepe Mújica, y, por otro, el ex presidente Lacalle.
Mújica asegura que ha aceptado la democracia, pero sigue pensando “que la violencia
en Uruguay fue muy justificada”.

El “Pepe” ataco constantemente el “secreto bancario”, cuestiona la distribución y propiedad de la tierra; dice mantener la línea del gobierno de Vázquez pero las diferencias entre uno y otro son abismales; a tal punto que el propio Vázquez dijo que el “Pepe” dice “estupideces”.

El hombre que trata a personas de un barrio de “cajetillas” y que considera la tierra debe ser propiedad del estado y sus usuarios pagar una renta, quiere ser presidente de cualquier forma, inclusive durante el final de la campaña se llamo a silencio por consejo de sus asesores; para no mostrarse “pepe tal cual es”.

Exigimos debate ya!!!



Prepárese!!!... “Pepe”, para comparecer urgentemente ante la ciudadanía y explicar sus mentiras, medias verdades y su pasado guerrillero que ya no convence ni a sus fanáticos votantes…


Los ciudadanos nos merecemos un debate público entre los dos candidatos, yo ya tengo decidido mi “VOTO INTELIGENTE” al candidato de la democracia, pero muchos votantes están esperando ver sus propuestas…

Quizás tenga miedo, o piense que no le sirve; usted utiliza la democracia y a su compañero de formula solo cuando es para su beneficio.

Exigimos debate ya!!!

La Paz en peligro.

Es claro que el panorama político cambiara radicalmente si “Pepe” llega a la presidencia, no será la continuidad del gobierno de Vázquez; los compromisos y las “deudas” con los “radicales”, así como el propio pensamiento “revolucionario” del candidato frenteamplista ponen en peligro nuestra democracia.



Como verán más abajo en un comunicado emitido por las Milicias Artiguistas Orientales en abril de este año; si no se toma en cuenta sus “objetivos” volverían a métodos de lucha no parlamentarios.


El “Pepe” critico y cuestiono el propio gobierno de Vázquez y hasta ahora no mostró que pretende hacer cuando sea presidente; quizás muchos se tranquilizan cuando escuchan a Danilo, que con pensamiento “demócrata” apaga los incendios de su compañero de formula.
No olvidemos que el ex guerrillero se abraza con “culebras” y se traga los “sapos” con el objetivo de llegar al poder.


¿Qué pasara con Danilo Astori cuando ya no lo necesiten?


¿Qué sucederá con el poder absoluto en el parlamento y en el ejecutivo?



Logo del grupo.

Fecha: 2009 04 01


Grupo: Milicias Artiguistas Orientales - Brigadas Autónomas de Combate

País: Uruguay

Categoria : Comunicado

COMUNICADO NUMERO 1
MARZO 2009

Cuando corría marzo del año 2004 todos los orientales dignos nos sentimos ocasionalmente felices o satisfechos por lo que implicaba el triunfo de la izquierda y las esperanzas durante tiempo anheladas.

Entonces pensamos en el pasado siniestro, represión, torturas, muertes y mil abusos mas, que habíamos tolerado por los asesinos de la dictadura y sus secuaces civiles que hoy aun gozan de un buen vivir y tratan de camuflarse para de esa manera continuar con la impunidad. Cuando asumió este gobierno todos los militantes de izquierda nos comprometimos moralmente a esperar y dar la oportunidad a este gobierno (pacto no escrito consciente y militante).

En el próximo mes de octubre de 2009 tal "pacto" deja de tener efecto y quien asuma ese nuevo periodo deberá estar dispuesto a corregir, enmendar, cumplir, sin pacto moral de tolerancia y espera.
Quienes consideramos que muchas cosas no se hicieron como se debían y en mucho nos sentimos traicionados, nos sentimos ahora legitimados por nuestra moral revolucionaria y socialista a valorar el uso de otros métodos que no necesariamente serán parlamentarios.
El tiempo corre, el capital se desmorona, la crisis global y la coyuntura actual demanda aun una vez mas por nuestros muertos y por nuestros postergados.
Y nuestro esfuerzo máximo aun está vigente por la LIBERACION NACIONAL Y EL SOCIALISMO

TODOS DETRAS DE ARTIGAS
REVOLUCION SOCIALISTA O MUERTE

Después de octubre otro gallo cantara
Ya no habrán pactos y quien traicione, traidor sera
Y quien se venda, vendido sera.
A poner las barbas en remojo señores reaccionarios, progresistas y fascistas de todo pelo.
Milicias Artiguistas Orientales - Brigadas Autónomas de Combate

La propaganda a través de la acción directa

CEDEMA.ORG

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